En 1956, un grupo de ciudadanos beneméritos solicitaron del Obispo y del Cabildo catedralicio el permiso para organizar una Exposición abierta al público con el "Tesoro de la Catedral". Se trataba de una riquísima colección de imágenes y otros objetos litúrgicos, de un incomparable valor arqueológico y artístico, pero prácticamente desconocidos por la gran masa del pueblo. La iniciativa fue acogida con amplias facilidades; y así, durante la Semana Santa de 1957 era inaugurada públicamente la "Exposición de Arte Sacro" en la misma Sala Capitular. Durante más de 15 días, una numerosa concurrencia de ciudadanos y de forasteros pudo admirar el valioso contenido de aquel Tesoro. Ante el éxito, surgió de forma espontánea la idea de crear un Museo permanente. Y así, el 7 de agosto de aquel año, el Obispo Dr. Iglesias, decretaba la constitución del "Museo Diocesano de Urgell". Al año siguiente, diversas y valiosas tablas de pintura mural fueron colocadas en los milenarios muros del templo románico de san Pedro, más conocido vulgarmente con la titulación de "San Miguel", en tanto que se habilitaba la iglesia renacentista de "La Piedad" como marco adecuado para acoger, con prestancia y buen orden, el patrimonio efectivo del nuevo Museo. Por otra parte, en aquella época se iba produciendo en nuestro Pirineo un fenómeno socio-económico de suma trascendencia: la progresiva desertización de las zonas de alta montaña, con lo cual, la mayor parte de pueblecitos quedaban prácticamente deshabitados y, en consecuencia, un gran número de materiales artísticos se hallaban en peligro de pérdida o degradación. Ante ello, la "Comisión Diocesana para el Patrimonio Artístico", que había asumido la dirección del Museo, se cuidó de recoger los materiales más desatendidos, con lo cual, en el plazo de cinco años, ingresaron en el Museo más de un centenar de objetos artísticos procedentes de diversos lugares de la Diócesis. Y este es actualmente el fondo efectivo del Museo. En realidad, constituye una magnífica colección de objetos de arte, que abarca desde el siglo X hasta el siglo XVIII; verdadera Antología de todos los estilos históricos aparecidos en el decurso de aquellos nueve siglos, desde el simbolismo mozárabe hasta la opulencia barroca. Recientemente, al objeto de conseguir una exposición más digna y pedagógica de las piezas artísticas, se ha ampliado el Museo con la restauración de la antigua Casa del "Decanato", nexo entre la iglesia de la Piedad y el templo de San Miguel, bajo la dirección del arquitecto LLuís M. Vidal i Arderiu. Desde este edificio históricamente famoso, se pueden admirar bellas perspectivas del claustro y la catedral. |